Durante 12 semanas trabajamos con situaciones que realmente te pasan en tu casa para que empieces a darte cuenta antes de que ya no das más, puedas poner límites con más calma y sepas cómo volver a acercarte cuando una conversación terminó mal.
En la evaluación vamos a conversar sobre una situación reciente: qué pasó antes, en qué momento sentiste que se te acababa la paciencia y cómo terminó. Desde ahí veremos si Neurocalma tiene sentido para ti.
Esta evaluación es para mamás que sienten que ya han intentado muchas cosas y quieren entender mejor qué les pasa en esos momentos. El objetivo no es que tu hijo obedezca a la primera, sino ayudarte a poner límites sin terminar en una pelea que después te pesa. Neurocalma no reemplaza psicoterapia, psiquiatría ni atención clínica especializada.
Si sabes cómo quieres criar, pero cuando estás cansada, te contestan o llevas cinco veces pidiendo lo mismo terminas reaccionando distinto de como querías, Neurocalma puede ayudarte a darte cuenta antes, poner límites con más calma y saber cómo volver después si una pelea terminó mal.
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